Hoy, la enseñanza está al servicio de la educación, y por lo tanto, deja de ser objetivo central de los programas la simple transmisión de información y conocimientos. Existiendo una necesidad de un cuidado mayor del proceso formativo, en donde la capacitación del alumnado está centrada en el autoaprendizaje, como proceso de desarrollo personal. Bajo la perspectiva educativa, la evaluación debe adquirir una nueva dimensión, con la necesidad de personalizar y diferenciar la labor docente.
"La etapa del proceso educativo que tiene como finalidad comprobar, de manera sistemática, en que medida se han logrado los objetivos propuestos con antelación. Entendiendo a la educación como un proceso sistemático, destinado a lograr cambios duraderos y positivos en la conducta de los sujetos, integrados a la misma, en base a objetivos definidos en forma concreta, precisa, social e individualmente aceptables." (P. D. Laforucade)
¿Cuál es el papel del Estudiante en la Evaluación?
Cada alumno es un ser único, es una realidad en desarrollo y cambiante en razón de sus circunstancias personales y sociales. Un modelo educativo moderno contemporiza la atención al individuo, junto con los objetivos y las exigencias sociales.
¿Cuáles son los Objetivos de la Evaluación?
Las nuevas concepciones sobre
evaluación la conciben como una actividad sistemática integrada al proceso educativo,
y cuya finalidad es la optimización del mismo. Tiene como objeto proporcionar
la máxima información para mejorar el proceso mencionado, reajustando los
objetivos, revisando críticamente planes, programas, métodos y recursos, a los
fines de facilitar la máxima ayuda y orientación a los alumnos.
Los objetivos que pretende la
evaluación, considerando el concepto adoptado para la misma y las diferentes
perspectivas comentadas en su tipología, serán:
- Detectar la situación de partida general para dar comienzo a un proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Facilitar la elaboración de la programación idónea y adecuada para los alumnos y alumnas, en función del diagnóstico realizado en el paso anterior.
- Durante la aplicación de cada unidad didáctica:
- Conocer las ideas previas del alumnado.
- Adaptar el conjunto de elementos de la unidad a la situación del grupo.
- Regular el proceso de enseñanza y aprendizaje: reforzando los elementos positivos, eliminando los elementos negativos, adaptando las actividades a las posibilidades de cada alumno, superando de inmediato las dificultades surgidas.
- Controlar los resultados obtenidos.
- Mantener los objetivos no alcanzados, incorporándolos a unidades siguientes.
- Confirmar o reformular la programación en función de los datos obtenidos con el desarrollo de las unidades didácticas que la componen.
- Orientar al alumnado para futuros estudios o salidas profesionales.
- Elaborar informes descriptivos acerca del proceso de aprendizaje que sigue cada uno de los alumnos.
- Regular y mejorar la organización y actuación docente, tanto en su perspectiva con respecto al centro como para su actividad en el aula.
- Controlar el rendimiento general del alumnado, para su oportuna promoción o titulación.
- Seleccionar los recursos didácticos y programas específicos para el centro.
TIPOS DE EVALUACIÓN
Existen diversas propuestas de clasificación de la evaluación del proceso de enseñanza aprendizaje:
Momentos de la evaluación:
Toda actividad compleja demanda de un proceso que consta de
tres etapas: planificación, ejecución y evaluación. La enseñanza sistemática es
una de estas actividades y por tal motivo la evaluación es una componente
indispensable de la misma. Dado que uno de los objetivos de la evaluación es
testimoniar los logros y las dificultades de los tramos anteriores al final de
una secuencia, la misma permite el planteo de nuevas instancias que afiancen,
refuercen y/o reencaucen las anteriores a los fines de mejorar la práctica
educativa.
En términos globales es posible entender la evaluación como
un conjunto de acciones tripartitas y
repartidas durante el proceso de enseñanza-aprendizaje. Así, es posible
identificar una evaluación que ocurre antes del inicio del proceso, otra que
ocurre durante o en el transcurso del proceso, y, finalmente, otra evaluación
que ocurre al final, al término o después del proceso.
- La pre-evaluación o evaluación diagnóstica tiene como función la de orientar, adaptar y estimar algunas de las características más relevantes del estudiante con relación a sus habilidades y conocimientos. Su finalidad es adaptar el proceso de enseñanza-aprendizaje a las características detectadas, de acuerdo a las especificidades que de allí emerjan.
- La evaluación de proceso o continua actúa como un mecanismo de interacción y diálogo entre los docentes y los estudiante, ya que posibilita una doble retroalimentación Por un lado, indica al alumno su situación respecto de las distintas etapas por las que debe pasar para realizar un aprendizaje determinado; y por el otro, indica al profesor cómo se desarrolla el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como los mayores logros y dificultades de los que aprenden.
- La post-evaluación o evaluación final constituye el cierre de un proceso educativo, que podrá tener lugar al finalizar una etapa intermedia, como por ejemplo una evaluación parcial; o al terminar el proceso, como por ejemplo un examen final. Su función es verificar y certificar que los conocimientos y competencias correspondan a un modelo previamente acordado durante el proceso de enseñanza-aprendizaje.
